| DKV Architecten - Rotterdam
"Droste–terrein" (terreno Droste) , Haarlem • 1996

El terreno Droste forma parte del plan previsto para la zona Waarderpolder Zuid-West en Haarlem. Este lugar se encuentra en la parte sureste del río Spaarne, allí donde cruza la ciudad y en las cercanías del centro histórico. Desde aquí se divisan edificios tan característicos como la iglesia “Grote Kerk” y el centro penitenciario “Koepel”. Al terreno lo circundan diferentes líneas de infraestructuras que por un lado le aíslan y por el otro le asignan el papel de entrada a la ciudad. Estas características aumentan el valor de su ubicación  y exigen la creación de un concepto arquitectónico apropiado al lugar.
El proyecto surge a partir del traslado de la antigua fábrica de chocolate y cacao Drosde y del replanteamiento de convertir el terreno en una nueva zona de viviendas integradas en la ciudad. Se pretende por ello crear un ambiente habitable pero también conservar su carácter industrial. Por ello se mantienen los dos edificios industriales más característicos. La idea es combinar estos dos edificios de grandes dimensiones con otros de baja altura. Sólo como excepción se propone añadir un edificio de oficinas de cinco plantas que actúe como pantalla acústica.
Los edificios de baja altura se extienden por todo el terreno a modo de alfombra. Su orientación es perpendicular al Spaarne de manera que se establece así una relación con el barrio colindante, también de baja altura. Forma al mismo tiempo un filtro hacia el agua. Esta parte, con sus calles peatonales, sus aparcamientos integrados en las viviendas, sus patios, recrea un ambiente propio de espacios semipúblicos. Por el contrario, la zona cercana al agua, tiene un carácter más público ya que es la zona de mayor tránsito. Es aquí donde se sitúan un tipo de viviendas que permiten combinar vivienda y trabajo además de los edificios industriales que sobresalen por su verticalidad de la “alfombra” de viviendas unifamiliares. Alrededor de estos se encuentran los espacios urbanos que han surgido al hacer cortes en las masas constructivas de menor altura.
El contenido de los dos edificios es diverso. En la planta baja se encuentra locales para trabajo y ocio. En las plantas superiores, apartamentos que vista su estructura de hormigón y acero y la gran altura de los techos podrían funcionar perfectamente como “lofts”. El resto del programa se ha proyectado en un volumen transparente que se coloca encima y que contrasta con el robusto y cerrado carácter de los edificios existentes por su clara luminosidad.
Con esta propuesta el nuevo complejo Droste retoma su antiguo carácter intrigante por el cuál  sobresalió siempre hito de la ciudad.