| DKV Architecten - Rotterdam
Prisión Estatal Hoogvliet, Rotterdam • 1996 - 2000

La prisión de Hoogvliet está situada en un terreno neutro de un barrio periférico de Rotterdam, en el municipio de Hooglvliet. Un factor determinante en este proyecto ha sido el programa específico creado a nivel estatal para la reducción de los delitos en las grandes ciudades.
La prisión estatal conoce tres regímenes de detención. Un ala con 120 celdas, llamada Centro de Detención, crea la posibilidad de procesar directamente a los incursores de delitos menores, después de su arresto y efectuar inmediatamente el cumplimiento de la condena hasta un máximo de tres meses. Este sobrio régimen consiste en un pequeño porcentaje de horas de trabajo para el preso y el resto en su celda.
En el departamento de Detención de Drogadictos, con 72 plazas, se les impone un programa de rehabilitación de dos años a los drogadictos que hayan reincidido en actividades criminales. Este ala tiene dos regímenes: uno de cárcel de régimen cerrado con 48 plazas y uno de régimen semi-abierto con 24 plazas que le permite al preso trabajar fuera de la prisión. La compaginación de estos regímenes con sus logísticas diferenciadas plantea grandes exigencias al diseño del proyecto.
La base del planteamiento de este proyecto, consiste en un muro circundante y continuo alrededor de una planta baja en forma de cruz, creando así cuatro patios que se destinan al transporte y al recreo de los presos.
El edificio de entrada donde están situadas las oficinas, es el único que se extiende fuera del muro, sin dejar sin embargo, de formar parte del eje del complejo. Aquí se ubica la entrada para el personal, las visitas y el transporte.
En la planta baja del complejo penitenciario se encuentran todas las instalaciones de servicios: laboral, de actividades, de visitas y para almacenaje. En este alargado edificio de tres plantas se han ubicado los locales para uso diario. Colocando el área de entrada, de visita y el puesto de control en el cruce de los dos ejes, se logra una separación estricta de las tres alas.
Opuesto a la entrada se encuentra el pabellón con las instalaciones deportivas. 
Todas las celdas se encuentran en las dos plantas superiores del edificio central. Las del régimen semi-abierto han sido acopladas en bloque en la parte de régimen cerrado, lo cual se ve reflejado de un modo visible en el diseño.
La primera impresión desde la calle la da el muro, de 5 metros de altura, hecho en acero cortén y cemento color naranja con una ligera inclinación hacia atrás como si se tratara de una muralla. Ya de lejos se distingue el bloque principal, en ladrillo oscuro al igual que los edificios anexos y sus grandes claraboyas de cristal que le dan carácter al edificio.