El strandweg Noor (Camino de playa Norte) se sitúa en una zona transitoria entre el pueblo y el tan característico paisaje de dunas de esta zona. El punto de partida del proyecto fue que los apartamentos se beneficiaran al máximo de las buenas vistas y el del sol, sin que se disturbara la vista diáfana a nivel de suelo. Las exigencias del plan han dado lugar a cuatro edificios urbanos de pequeña escala que parecen flotar por encima de las dunas. Se apoyan sobre columnas esbeltas con vestíbulos de más de 5 metros de altura completamente en cristal. De noche destacan sus entradas abundantemente iluminadas lo que aumenta el efecto flotante de los edificios.
Para dar continuidad al carácter del paisaje, los edificios se comunican por pareja a través de un camino común. Bajo los edificios y enterrado se esconde un aparcamiento comunitario que une los cuatro bloques de viviendas. Un sistema de aparcamiento en ascensor permite redoblar la capacidad total del garaje.
Los cuatro bloques contienen cada uno 26 viviendas que varían en tamaño y precio. En las plantas estándar se han colocado cinco apartamentos, cuatro de los cuales en una esquina. Encima se encuentra una planta de cuatro apartamentos y una superior de dos apartamentos dúplex que retroceden en fachada con grandes terrazas. Las instalaciones se concentran alrededor del núcleo central del edificio, donde se sitúan la escalera común y ascensor. Esto permite gran flexibilidad en la distribución de los apartamentos. En las viviendas se ha optado, en lo posible, por colocar las salas de estar en las esquinas ofreciendo una vista espectacular sobre las dunas.
El edificio es ligero y elegante. Al estar los dúplex retrasados el volumen principal parece de cinco plantas. Las fachadas están provistas de retículas de hormigón prefabricado en color claro. El resto se soluciona con barandas que retroceden ligeramente y carpintería exterior en madera, alternando paneles de cristal con madera. En el exterior de las galerías se ha añadido una serie de persianas correderas.