El proyecto Noorderbaken ocupa el ángulo norte-occidental del plan urbanístico para el parque Oedevlietse en Hoogvliet. El edificio alberga 117 viviendas de compra y alquiler y un garaje comunitario. Éste se caracteriza por una rítmica de alturas dispares.
La base de dos plantas contiene viviendas, trasteros, el garaje y tres vestíbulos de doble altura con ascensores y escaleras. Las entradas se desplazan hacia delante y sobresalen así del volumen principal del edificio. Este volumen principal que contiene los apartamentos tiene varias alturas y sobresale en voladizo de la base. La variación en alturas es un factor importante porque relativiza su volumen masivo. A lo largo de la avenida Groene Kruisweg el edificio presenta una fachada longitudinal mientras que desde el puente sobre el Oude Maas, con una altura de 15 pisos, se le divisa como una torre. La rítmica de esta arquitectura será aplicada también a los edificios colindantes sobre la Groene Kruisweg. La cercanía del río Oude Maas y la gran variedad de árboles y plantas que lo bordean, otorgan un carácter verde al proyecto.
En la base, diversos espacios funcionales se encuentran detrás de una pantalla de paneles espaciados entre si, alternados con planchas de hormigón. Esta estructura se prolonga a lo largo de su lado este y oeste, formando parte también tanto de la fachada transparente del garaje como de la terraza situada encima.
El lado sur del edificio da a un bosque de álamos. Allí la fachada del garaje consiste en una verja inclinada revestida de plantas. Esto crea una cierta transparencia que permite la vista al bosque desde el garaje y la terraza situada encima.
El edificio presenta dos fachadas distintas comprendidas en el marco del volumen central en piedra de pizarra. Sobre el Groene Kruisweg se disponen paneles pintados de la altura de una planta alternando con paneles de vidrio situados por detrás. En la parte sur, al lado del bosque, la fachada se compone de una serie de balcones prefabricados de hormigón con parapeto de vidrio esmerilado. Esta línea horizontal clara se rompe por los balcones de doble altura de los apartamentos dúplex. Troncos de madera natural emplazados a lo largo de los balcones se encargan de dar vida a la fachada y crean desde las viviendas una sorprendente dimensión natural.


