Westerpark es un barrio nuevo cercano al centro de Breda cuyo plan urbanístico ha considerado el medio ambiente como punto de partida. Esto ha generado una serie de medidas excepcionales con respecto a la circulación, el régimen de aguas y zonas verdes públicas.
El canal Singel, que atraviesa el barrio de norte a sur, juega un papel central en la organización del tráfico y la gestión del agua. En ambas orillas se diseñaron conceptos contrastantes: sobre el lado este una vertiente ecológica y al oeste se le dio un carácter urbano.
DKV diseñó las viviendas urbanas de la ribera occidental. Para reforzar el canal Singel como elemento de coherencia se requería un plan que aportase paz, continuidad y distinción. Para ello se diseñó un tipo de vivienda rectangular de tres plantas y poca profundidad. El carácter urbano se resalta elevando ligeramente las viviendas por encima del nivel del suelo. Desde la calle una escalera ancha conduce hacia la terraza, a su vez cercada por un muro bajo y una barandilla. Esta verja uniforme previene que la armonía visual se vea disturbada por la decoración posterior individual de las terrazas.
La fachada esta dividida por un segmento cerrado y uno transparente que retrocede. Esta conducción vertical refuerza el carácter solemne de las viviendas urbanas.
La disposición irregular de las cinco parcelas donde se sitúan las viviendas hace que éstas sean de diferente longitud. Este hecho en combinación con el segmento transparente hundido y las aperturas salientes de la fachada en la cara más cerrada del edificio, otorga una apariencia dinámica al conjunto de la calle.


